Protección de datos e IA: lo que confías… importa

Aprovechamos el Día Internacional de la Protección de Datos para repasar el decálogo de recomendaciones sobre el uso de IA y la protección de la privacidad de la AEPD.

Hoy, 28 de enero, se celebra el Día Internacional de la Protección de Datos. Una fecha que no está para discursos grandilocuentes, sino para pararnos a pensar cómo estamos cuidando nuestra información personal en el día a día.

Y si hay un ámbito en el que esa reflexión es especialmente necesaria ahora mismo, es el de la inteligencia artificial. Herramientas que usamos cada vez más para trabajar, estudiar, informarnos o simplemente por curiosidad, y a las que, muchas veces, les contamos más de lo que deberíamos.

Por eso, aprovechando esta jornada, queremos detenernos en el decálogo de recomendaciones sobre el uso de la IA y la protección de la privacidad que acaba de publicar la Agencia Española de Protección de Datos. Un documento muy claro, muy práctico y pensado para la ciudadanía que ponemos a tu disposición:

👉🏻 Descarga aquí el decálogo «Cuidado en lo que confIAs» de la AEPD.

Hoy vamos a recorrer ese decálogo, no punto por punto, sino entendiendo las ideas clave que hay detrás y cómo podemos aplicarlas con sentido común.


LA PRIMERA IDEA CLAVE: CUIDADO CON LO QUE LE CONFÍAS

El mensaje central del decálogo es muy claro: no todo vale cuando usamos una IA.

Muchas personas utilizan estas herramientas como si fueran una libreta privada o un confidente, cuando en realidad no lo son. Todo lo que escribimos, subimos o preguntamos puede ser tratado, almacenado o analizado.

Por eso, la AEPD insiste en algo básico: no subas datos personales propios…y mucho menos información delicada o sensible.

Hablamos de nombres completos, direcciones, teléfonos, DNI, imágenes personales… pero también de datos médicos, financieros, contractuales o de localización. Incluso aunque no des un dato “obvio”, la combinación de información puede acabar identificándote.

Una recomendación muy práctica es esta: 👉 si quieres plantear un caso a una IA, hazlo de forma ficticia, eliminando cualquier detalle que te pueda identificar.


LA LETRA PEQUEÑA TAMBIÉN CUENTA

Otra advertencia importante del decálogo tiene que ver con algo que casi nadie lee: las condiciones del servicio.

Cuando usamos una herramienta de IA, no solo estamos enviando el texto que escribimos. También se pueden estar enviando: direcciones IP, datos del dispositivo, información de uso, cookies, metadatos e incluso datos de localización.

Por eso, la AEPD recomienda elegir servicios que recojan solo la información estrictamente necesaria. Y recuerda algo que conviene no olvidar: nadie da nada gratis. Si un servicio es gratuito, el producto eres tú (tus datos).


LA PRIVACIDAD DE TERCEROS TAMBIÉN IMPORTA

Un punto especialmente relevante del decálogo es el respeto a la privacidad de otras personas.

No todo lo que nos afecta solo a nosotros. La AEPD es muy clara:

  • No incluyas información de terceros.
  • Mucho menos si son menores.
  • Y nunca utilices imágenes de otras personas para generar contenido con IA.

Lo que puede empezar como una broma, un experimento o una curiosidad, puede acabar siendo una infracción de protección de datos o incluso un delito.

Esto también aplica al ámbito profesional: si usamos IA en el trabajo, debemos respetar las políticas de seguridad de la organización y no subir contratos, informes, datos de clientes o estrategias internas.


LA IA NO ES TU MÉDICO, NI TU PSICÓLOGO, NI TU ABOGADO

Otro mensaje importante del decálogo es poner límites al papel de la inteligencia artificial.

La IA puede dar respuestas que parecen empáticas o muy bien razonadas, pero no comprende realmente lo que le contamos. No entiende emociones ni contextos personales complejos.

Por eso, si necesitamos atención especializada (asesoramiento legal, apoyo psicológico, orientación médica,…)
la recomendación es clara: acudir a profesionales cualificados, no delegar decisiones importantes en una herramienta automática.


NO TODO LO QUE DICE UNA IA ES VERDAD

Existe una peligrosa tendencia en el comportamiento del usuario de consultar a la IA cualquier información en lugar de buscarla o analizarla por su cuenta. Es muy importante mantener una postura crítica.

Las respuestas de una IA pueden sonar muy convincentes, incluso cuando son incorrectas. Esto es especialmente peligroso porque genera una falsa sensación de seguridad.

Por eso:

  • No dejes que la IA decida por ti.
  • Contrasta la información en otras fuentes.
  • Recuerda que la responsabilidad final siempre es tuya.

MENORES, CUENTAS Y HUELLA DIGITAL

El decálogo también pone el foco en dos cuestiones clave:

Menores

Niños y adolescentes no siempre son conscientes de los riesgos de compartir información con una IA. Por eso es muy conveniente explicarles de forma sencilla los riesgos, enseñarles qué datos no deben compartir y fomentar el pensamiento crítico.

Cuentas e historial

Otra recomendación práctica es utilizar cuentas distintas (no el correo personal o profesional) y borrar el historial de conversaciones cuando sea posible.

Esto reduce riesgos en caso de filtraciones y limita la exposición de nuestra información.


TUS PREGUNTAS TAMBIÉN HABLAN DE TI

El último mensaje del decálogo es quizá uno de los más interesantes: las preguntas que hacemos pueden definirnos.

Aunque parezcan inofensivas, nuestras consultas pueden revelar nuestros intereses, preocupaciones, gustos, debilidades….

Con el tiempo, todo eso contribuye a crear un perfil más completo de nosotros de lo que imaginamos. Y ese perfil tiene valor.


CONCLUSIÓN

En este Día Internacional de la Protección de Datos, el mensaje es claro: la inteligencia artificial es una herramienta potente, pero no es neutra ni inocua.

Usarla bien no significa dejar de usarla, sino hacerlo con criterio: pensando antes de compartir, entendiendo qué damos a cambio y recordando que nuestra privacidad también forma parte de nuestra identidad digital.

Proteger los datos no es desconfiar de la tecnología. Es usar la tecnología con responsabilidad.


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José Carlos Gallego
José Carlos Gallego