Hace unos días conocíamos una noticia que sirve como recordatorio muy claro de un problema que no deja de crecer: la suplantación de identidad en redes sociales. En este caso, la alcaldesa de Santander denunciaba la aparición de perfiles falsos que utilizaban su imagen para ofrecer subvenciones inexistentes, con el objetivo de engañar a la ciudadanía.

Puede parecer un caso llamativo por tratarse de una figura pública, pero la realidad es que este tipo de fraude no distingue entre cargos institucionales, famosos o ciudadanos anónimos. Cualquiera puede ser víctima, ya sea como persona suplantada o como objetivo del engaño.
Hoy vamos a explicar qué es exactamente la suplantación de identidad, cómo funciona, por qué resulta tan eficaz y qué podemos hacer para protegernos.
¿QUÉ ES LA SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD EN REDES?
Hablamos de suplantación cuando alguien crea un perfil falso utilizando:
- nombre,
- fotografías,
- vídeos,
- o cualquier información pública
de una persona real para hacerse pasar por ella.
El objetivo rara vez es inocente. En la mayoría de los casos se busca:
- obtener dinero,
- recopilar datos personales,
- ganar acceso a cuentas,
- o dirigir a las víctimas hacia fraudes más complejos.
Las redes sociales facilitan este escenario porque mucha información es pública y porque tendemos a confiar más cuando creemos que estamos hablando con alguien conocido o con una figura de autoridad.
POR QUÉ ESTE TIPO DE ENGAÑOS FUNCIONA TAN BIEN
En el caso de la falsa oferta de subvenciones, los delincuentes explotaban varios factores psicológicos muy potentes:
Autoridad
Si el mensaje parece venir de una alcaldesa o de una institución, bajamos la guardia.
Interés económico
Una ayuda o subvención despierta atención inmediata.
Urgencia
Los mensajes suelen transmitir la idea de que hay que actuar rápido, evitando que la víctima contraste la información.
Este cóctel —autoridad, beneficio económico y prisa— es una fórmula clásica de ingeniería social que sigue funcionando porque apela directamente a nuestras emociones.
NO SOLO AFECTA A CARGOS PÚBLICOS
Aunque los casos mediáticos llaman más la atención, la suplantación es algo que ocurre constantemente a personas anónimas:
- perfiles falsos que piden dinero a familiares,
- cuentas clonadas que contactan con amistades,
- imágenes robadas para crear identidades ficticias.
De hecho, cuando el perfil parece “normal”, muchas víctimas confían más, porque no perciben señales evidentes de fraude.
EL SALTO A LAS ESTAFAS CON FAMOSOS E INVERSIONES FALSAS
Uno de los fraudes derivados más extendidos es el uso de la imagen de famosos para promocionar supuestas plataformas de inversión.
Los delincuentes utilizan fotografías o vídeos manipulados y titulares llamativos:
“Este famoso se ha hecho millonario desde casa”
“El método que los bancos no quieren que conozcas”
El proceso suele ser progresivo:
- Se pide una pequeña inversión inicial,
- Se muestran beneficios falsos en plataformas manipuladas,
- Se presiona para aportar más dinero,
- Y cuando la víctima intenta retirarlo… desaparecen.
Además del dinero, muchas veces se quedan con datos personales que se reutilizan en otros fraudes.
SEÑALES DE ALERTA: CÓMO DETECTAR UN PERFIL O MENSAJE FALSO
Hay indicadores que deberían activar nuestra sospecha:
- Perfiles recién creados o con poca actividad,
- Mensajes inesperados pidiendo datos,
- Errores en el lenguaje,
- Enlaces que llevan fuera de canales oficiales,
- Promesas de rentabilidad garantizada,
- Presión para actuar con rapidez.
Una regla simple: ninguna institución seria ni persona conocida te pedirá información sensible por mensaje privado.
QUÉ RIESGOS REALES EXISTEN
La suplantación puede derivar en:
- Robo de datos personales,
- Estafas económicas,
- Infecciones de malware,
- Daños reputacionales,
- Acceso indebido a cuentas.
Y muchas veces es solo el primer paso hacia delitos más complejos.
CÓMO PROTEGERSE
Algunas medidas básicas marcan la diferencia:
✔ Verificar siempre que se trata de cuentas oficiales.
✔ Activar la verificación en dos pasos en redes sociales.
✔ No compartir datos personales o financieros por mensajes.
✔ Desconfiar de promesas demasiado buenas para ser ciertas.
✔ Comprobar la información antes de reaccionar.
El sentido común sigue siendo una de las mejores defensas.
QUÉ HACER SI YA HAS SIDO VÍCTIMA
Si detectas una suplantación o has caído en una estafa:
- Denuncia el perfil falso en la plataforma,
- Guarda capturas y pruebas,
- Presenta denuncia ante Policía o Guardia Civil si hay perjuicio económico,
- Contacta con organismos de apoyo como INCIBE o la Agencia Española de Protección de Datos.
Actuar rápido puede frenar el daño.
CONCLUSIÓN
Internet amplifica lo bueno… pero también lo engañoso. La suplantación de identidad funciona porque juega con la confianza. Por eso, la mejor protección es mantener una actitud crítica:
verificar, contrastar y no actuar con prisa.
Porque en el entorno digital, la confianza también hay que construirla.
Extracto del programa Mediodía COPE en Cantabria. Puedes escuchar el programa completo aquí.







